La vida nos ofrece oportunidades y alegrías, depende de nosotros contarlas.
Abuelo59
Algunos de los personajes que están en la mayor parte de estas reflexiones:
Pilin, mi nieta, su mamá, su papá, tessa (su perrita pastor alemán), mi esposa MC, el abuelo, o sea yo y kimba nuestra perrita pastor belga.
Yo creía que no vería nietos, pues a como son en la actualidad las parejas, los niños llegan tarde o no llegan. Lo de moda son los perrhijos, y lo que no saben, es que, es mas complicado tener una mascota, que un hijo. Las parejas están concentradas es consolidar su vida profesional, en formar un patrimonio y vivir como pareja, cosa que es valida y se entiende, mas tengo que admitirlo, MC y yo hemos sido afortunados y bendecidos por la vida, al contar con dos excepcionales hijos y sus parejas y ahora, de una de esas relaciones, llego la cereza del pastel, una nieta.
Mis hijos llegaron dos años después de casados y con dos años de diferencia. La mama de Pilin es la mayor. Al inicio como muchos matrimonios, no había mucha lana, pero nos las arreglábamos y crecíamos acorde a nuestra realidad y siento que vivíamos felices. Yo apoyaba en las tareas con los niños casi al igual que mi esposa. Creo que fue en esa época, cuando los hombres empezaron a involucrarse mas en las actividades diarias de los hijos, ya que anteriormente las madres eran las que además de labores de la casa o trabajo, se encargaban al 100% de los hijos. Mis trabajos me permitían convivir con ellos, verlos crecer y descubrir sus logros día a día, disfrutaba de participar en sus cuidados, jugar y estar con ellos el mayor tiempo posible mas no niego que ya de mas grandes me perdí de algunos momentos importantes debido al nuevos trabajos u otras actividades profesionales, mas siempre estuvieron al pendiente de su madre. Siempre me han gustado los niños o los “mocosos” como acostumbro llamarlos comúnmente. Me he dado cuenta que esta interacción, me desarrolló una “habilidad” un “sentido extra” que no se aprenden en los libros, que se da por el amor, la interacción, observación, y la comunicación “sensorial”. Y ahora confirmo de nuevo esta teoría en esta etapa de abuelo.
Y en referencia a los perrhijos, unos meses antes, en febrero del 2018, fuimos mi esposa MC y yo con mi hija y su esposo unos días a San Sebastián del Oeste y una plática fue de que estábamos indecisos a tener un perro, mas mi hija nos convenció de hacernos de el. Buscamos una hembra pastor Belga, a quien llamamos Kimba y llego a nuestra casa el 13 de marzo y forma ya parte de esta historia.

Pero bueno, después de esos antecedentes …… LA ANUNCIACION: 27 de marzo 2018.
La fecha antes mencionada nos pregunta mi hija y su esposo si nos reunimos a cenar. Al llegar nos entregan una botella de vino y yo ahora mas lento de pensamiento, y como aficionado a los vinos, les daba las gracias por el regalo, mas me dice mi hija que viera la etiqueta del reverso que es la siguiente foto.

Aun después de leerla, no atinaba y me veían como diciendo, brinca, grita, pero yo creía que se referían a el nuevo cachorro que teníamos, pues como he comentado en estos tiempos las parejas en lugar de hijos tienen perrhijos y pensé que, por haber accedido a tener el nuevo perro, a eso se referían, mas después de ver la cara de emoción y alegría de mi esposa, entonces me dije: ¿será cierto? ¿Van a tener un bebe? Y lo demás ya no lo puedo contar, pues se me inundaron los ojos y se me hizo un nudo la garganta de alegría.
Pensé, después de la anunciación, que de haber sabido lo que se estaba cocinando no me hubiera hecho de kimba, pues pensé que, con la venida del bebe, el perro me complicaría ayudarles en cuidar al bebe ya que, como ambos trabajan y yo casi medio jubilado estaba listo para su cuidado. ¡Y como ven, ya me estaba apuntando aun antes de que naciera! En otra reflexión les platicaré las experiencias de cuidarla yo solo una parte del día con pocos meses de nacida y su inscripción a una guardería.
