El abrazo de un niño, es el amor mas sincero que puedes tener y perdura para siempre.
El abuelo59
Con el inicio de la vacunación en México empezando por los mayores de 60 años, se vislumbra un panorama en el que podemos nuevamente socializar, viajar, hospedarse en hoteles, ir a restaurantes, tener festejos, una carnita asada con los amigos, en fin, una serie de actividades que se extrañan. Cada uno, estoy seguro, tiene diferentes cosas que desea recuperar y hacer como antes del 2020.Y tu estimado lector, ¿que es lo primero que viene a tu mente en este futuro cercano?, ¿que es lo que extrañas o harías con mayor ahínco? Una de las cosas que yo mas extraño son los abrazos y estrechar las manos de amigos y seres queridos.

Por la pandemia, perdimos algo, extrañamos actividades y queremos regresar a lo que todo mundo menciona como la “normalidad». Pero hay una cosa que yo no tenía en la “normalidad” y temo que al regresar, voy a añorar y es el despertar de casi todos los fines de semana, encontrándome a Pilin, yendo a mi cuarto por las mañanas, alegre en pijama subiéndose a mi cama. Y de esa forma inicia nuestro día que esta lleno actividades y solo paramos hasta que toma su siesta o es hora de dormir. En estos fines de semana, no tengo tiempo de ver mi celular, ni mis correos, pero saben que, ese tiempo con Pilin, es un tesoro que vale mas que cualquier otra cosa.
Como ya había comentado, sus papas se mudaron a Chapala, una vez que la pandemia inicio allá en marzo de 2019 a hacer home office. Desde entonces casi todos los viernes en la tarde hasta el domingo en la noche la pasamos con ellos. De no haber sido por la pandemia, hubiera seguido en mi “normalidad”, esto es, pasando por Pilin a la guardería cuando sus padres no pudieran, o cuidarla en casa si estuviese enferma y tener a los tres (bueno los cuatro Tessa incluida) a comer algún día de los fines de semana.
Pero cuando regresen a Guadalajara, ya no tendré esos amaneceres iniciando con un café y ella con su galleta y su leche, viendo cómo el sol empieza a colorear las lanchas de los pescadores en la laguna. Y esto porque ustedes saben los pequeños madrugan.


Este año ha sido muy complicado en muchos aspectos y en particular en lo que se refiere a la perdida de vidas de parientes, seres queridos, amigos, colegas, así como mucha afectación, en salud, en la economía y mas. Algo también muy triste es lo que sentí a través dela pintura de Juan Lucerna de España, haciendo alusión a aquellos abuelos que no fueron capaces de despedirse de sus nietos. Creo que esto ocasiona un vacío en la vida de los pequeños, donde no hubo ese abrazo y esas palabras de te quiero mucho y o el poderles comunicar que de te seguiré cuidando desde el cielo.
Pintura de Juan Lucerna
La verdad es que esto me movió mucho, pues como lo he expresado, se que el cariño y amor que se desarrolla nietos-abuelos, es algo muy especial y único, donde ambas partes se entregan abiertamente, donde el único rol del tiempo es el ahora, no hay ayer, no hay mañana, sino hoy.
Los nietos saben que sus abuelos están ahí para ellos, siempre que los busquen y los necesiten y yo, gracias a Dios, que ya estoy técnicamente jubilado, y no tengo limitaciones de salud, o de tiempo que me impidan en cualquier día, a cualquier hora estar ahí para Pilin. Como se dice estoy a su disposición 24X7.
Es importante que reflexionemos lo que ha acontecido en estos últimos 12 meses, haciendo una pausa para evaluar como han sido nuestras relaciones personales, con los amigos, como han sido nuestros días, pero sobre todo, -y si estoy escribiendo esto y tu leyéndolo- es que estamos vivos. Y es probable que no hayamos reflexionado en lo afortunados que somos y es algo a destacar positivamente de este tiempo, pues muchas veces, no valoramos las cosas y en este caso la vida, sino hasta que estamos a punto de perderla. Una vecina que enfermo de Covid y que estuvo intubada 26 días, nos compartió entre otras cosas lo feliz que del gran milagro de la vida que Dios le devolvió. Tuvo la fortuna de una segunda oportunidad. Y bajo esas circunstancias se que en su nueva vida hay una lista de prioridades, y nosotros debemos de aprender de experiencias ajenas y valorar lo que tenemos y enfocarnos en lo que vale la pena dedicar nuestra vida.
Por lo que, ¿Usted mi querido lector, cual es la balanza de estos 12 meses? De entre lo negativo que ha pasado, ¿que cosas re-descubriste?, ¿que valoras mas hoy? ¿Que harás después de que esta experiencia que ha puesto al mundo a girar al revés? ¿Eres de los que dicen que este año de pandemia, ha sido un año menos de vida, o algo para olvidar? ¿O lograste encontrar algo positivo que ha superado las adversidades de estos tiempos?
Mi reflexión me lleva a decirles que, mi balance es positivo en estos 12 meses, primero por que no he enfermado y lo segundo igual de importante es lo que considero como un regalo que Dios y la vida me han dado el tiempo compartido con Pilin, ya que, a lo largo de este tiempo, en una convivencia intensa de fines de semana, he podido estar con mi familia y en particular acompañar a mi pequeña nieta, en este viaje llamado vida, ya sea estrechándola entre mis brazos o caminando de su mano, viéndola crecer día a día, pero sobre teniendo los mejores abrazos del universo que mi querida Pilin me ofrece a diario.


