«Un alimento es imaginación, son aromas, son ingredientes que se mezclan, son manos elaborando, que encuentran el gusto de cocinar, dando así un resultado donde reinara la felicidad, la convivencia, y el agradecimiento«
Abuelo59
Me ha sido de particular interés, el ir siguiendo las etapas de alimentación de Pilin, debido a que he notado que se enfoca mucho en sus alimentos y en los de otras personas a su alrededor. Eso me ha llevado a reflexionar sobre cómo nosotros, ya de adultos, dedicamos o no el tiempo y atención a lo que deglutimos, porque hay quienes hacen esto ultimo y lo veo en restaurantes principalmente, donde la gente no se enfoca en sus platillos. Mas empecemos por platicarles cómo va Pilin en esto de sus alimentos y con algunas cosas sobresalientes que aquí les comparto.

Una vez que Pilin empezó a incluir alimentos en su dieta además de la leche, sus padres le ofrecieron variedad de vegetales, cereales y frutas, no papillas sino acaso solo machacados y no se los daban con cubiertos, dejaban que ella sola los tomara con sus manitas y así se alimentara. En mis tiempos no era así, y ahora vemos que los objetivos han sido desarrollar sus habilidades motrices y sensoriales. Noto que después de 3 años pasaditos, esto ha sido practica efectiva, pues, aunque ya utiliza los cubiertos, sí se desarrollaron mucho sus sentidos.


Desde temprana edad Pilin, ha experimentando sensorialmente, sabores y texturas que la han ayudado a tener una mente abierta para seguir aun hoy en día descubriendo y paladeando nuevos sabores.
Sus padres son muy dedicados y se preocupan por alimentación saludable, variada y balanceada (hasta 4 cosas diferentes en cada comida) y con esto cuando por alguna razón solo le ponemos dos o tres cosas en su plato nos dice ¿! Algo mas !? Señalando un espacio en su plato y que le gustaría contar con alguna otra cosa.

A mi me gusta cocinar también y considero que la preparación de los alimentos debe ser divertida y las comidas en si, agradables visualmente. Me ha tocado en algunos restaurantes ver unas obras de arte, un ingenio de los chefs. Nosotros también tratamos de ofrecerle a Pilin no solo variedad sino que sus alimentos sean agradables a la vista como por ejemplo, en ocasiones figuras en sus alimentos, como la fruta que a veces no le llama tanto la atención.



Respecto a seguir descubriendo alimentos, hace poco estábamos platicando en familia algo de las comidas y mencioné la palabra “lonche” a lo que Pilin me dijo, ¿Abu, que es lonche? Como pude le explique y la siguiente semana que nos reunimos a comer en familia compre lonches de pierna de la colonia del fresno y así me toco ver como incursionaba en probar uno de los alimentos comunes en nuestra ciudad. Le ayudamos a sujetar el lonche para que lo pudiera morder pues sus manos aun son pequeñas para sostener medio lonche que le cortamos, mismo que disfrutó.

En otra ocasión en mi casa (todos los jueves comemos juntos Pilin y yo, después de ir por ella a la escuela) y ya a la mesa le pregunte que le servía. Al llegar a “el chayote” me dijo, ¿qué es chayote? Le di un pedazo, lo probo y me dijo “no me gusto”. Aún así, sigue descubriendo alimentos y creo que es como todo, cuando uno come algo por primera vez, muchas veces te imaginas su textura o sabor y al momento de comerlo, encuentras que no coincide con lo que pensaste. Independientemente de todo, Pilin, disfruta de sus alimentos y cada vez que la veo revisando visualmente sus alimentos, comiéndolos, se que los disfruta y con eso recuerdo las palabras de mi madre que me decía, que no había mayor felicidad que ver a un niño comer bien, y vaya que tenía razón, me da mucho gusto verla comer sus alimentos con esa dedicación y enfoque.



Referente a el azúcar y la sal, estos ingredientes, no formaron parte de su dieta por mucho tiempo y se busca darle lo menos posible. Ahora que ya come de las preparaciones de todos, creo que lo salado le gusta mucho. Una vez que estaba preparando unos cortes en el asador, la tenia abrazada para que viera como estaba la carne en el fuego y que me ayudara a poner la sal de mar. De un bote tome un puño y le indique la forma de aventar la sal a la carne. Después le dije ahora tu… tomo un puñito y lo arrojo. Después se miro a la mano que tenía llena de sal y antes que yo pudiera reaccionar, metió sus dedos en su boca…. y vi en ella una cara de sorpresa de un sabor y textura nuevo que después se convirtió en una cara radiante de felicidad, no se si el sabor o el haber sido mas rápida que yo para evitar que comiera esa cantidad de sal en sus manitas.

¿Cuales son los alimentos que más le gustan? En lo que me ha tocado observar son: para desayuno, Chilaquiles con cebolla, crema y queso de Cotija con 2 huevos estrellados con la yema ponchada. De comida, espagueti con salsa boloñesa, los camarones de cualquier forma, los taquitos de pollo en salsa verde, frijoles fritos, de botana la jícama con “Tajín” y de cena, licuado de frutas y verduras, quesadilla y cereal.


Como he comentado en este blog, con la pandemia, sus papás trabajaron desde la casa de Chapala y su mamá, puso en practica sus conocimientos, habilidades y algo de investigación en las redes, para prepararle a Pilin alimentos muy variados. Su papá no se queda atrás además de ser el lavador oficial de los trastes (y Pilin le ayudaba) preparándole licuados (de frutas y vegetales) y otros alimentos, pero lo mas lo mas importante, ha sido que han hecho participe a Pilin en estas y otras actividades.



Actualmente ahora hay mas resultados pues es sorprendente como Pilin se interesa en participar de la preparación de los alimentos familiares y disfruta el ir probando de los ingredientes al mismo tiempo que colabora. En gran medida creo que los años de pandemia fueron un detonante para que tanto Pilin como su madre, potencializarán sus habilidades en la cocina. Y menciono esto porque Pilin contando dos años pasaditos de edad, ya sabia de memoria los ingredientes de los hot cakes, pero no con harina preparada, sino desde cero, harina, royal, sal, vainilla, canela, avena, alguna fruta rayada o zanahoria, huevos, leche, mantequilla, coco rayado y algunas otras variantes que Pilin va mencionando de memoria y que hacen de esta mezcla unos “hot cakes” nutritivos y deliciosos. Y a esa temprana edad ya, tenia la “comisión” de quebrar los huevos cuando se requerían.



Nuestras comidas familiares, ahora son mas alegres e interesantes pues Pilin es el eje alrededor de quien giran nuestras reuniones. Todos participamos de una u otra manera, y Pilin además de ayudar en la preparación, ella organiza donde se sienta cada uno. Come de todo al igual que nosotros y si ve que alguien tiene algo que ella no, pide para probar y tener en su plato ”algo mas”.
Reflexionando en la forma cómo de adultos nos alimentamos, creo que hemos perdido ese interés, esa curiosidad por descubrir sabores y aromas. Se dice que los aromas y sabores que más recordamos en nuestra edad adulta son aquellos de nuestra infancia. Imagino entonces que Pilin, tendrá un potencial para re-descubrir aromas y sabores gracias a que esta en un proceso de aprendizaje y tiene una memoria excelente. Yo en lo particular gracias a que por el año 2000, me surgió inquietud por entender sobre la cultura del vino (tintos, blancos rosados, y espumosos) empecé a leer y “probar”, tuve cursos teóricos y “prácticos” y así esforcé de nuevo mi mente a encontrar aromas y sabores que pudiera relacionarlos con algunos de mi memoria. Eso me ayudo a dedicar mas tiempo a los alimentos y despertar esa curiosidad por descubrir sus sabores, aromas y presentaciones de ellos. Hago el ejercicio olfativo, gustativo y visual, hasta cuando voy por unos taquitos, sean de lengua o los de pastor, con su cebolla, cilantro (aunque a veces me queje que pican todo el tallo del cilantro) que si la salsa de tomate verde para el de lengua, la de chipotle para el de pastor o asada…. y así procesando esa información que emana de ese plato. Y hay quienes dan fin de dos mordidas al taquito sin darle el tiempo de expresarse. Cuantas veces solo de ver algo decimos no me gusta y no le damos la oportunidad como Pilin al “chayote”.



Los alimentos no tienen que ser siempre muy elaborados o contener muchos ingredientes para que podamos disfrutar de los mismos. Un alimento sencillo, por sí contiene su “identidad” por ejemplo un trozo de pan con aceite de oliva es capaz de mover nuestros sentidos sensoriales muy alto. Y lo que es más importante en una comida, es, cuando dos o más se sientan alrededor de una mesa, pues predominará una buena charla, momentos de alegría y de reflexión. Este abuelo que les escribe es muy afortunado de compartir y preparar muchos de sus alimentos con Pilin, lo que además de alegrar la reunión, me permite re-descubrir el mundo a través de una perspectiva de la inocencia de una niña deseosa de explorar y aprender de su entorno.

La próxima vez que estén frente a un platillo los invito a reflexionar sobre la manera de como nos alimentamos y a re-descubrir y analizar los aromas, la presentación y esos sabores, con la mente y ojos de un niño o niña que se sorprenden y deleitan ante lo que se le ofrece de alimento y sobre todo, no olvidar y agradecer a aquellas manos que con tanto esmero y cariño preparan y cocinan para deleitar nuestros sentidos y dar alegría al alma. Bon appetit!