La cara se ilumina, se esboza una sonrisa, una alegría emerge en los abuelos al escuchar a los nietos. Así nos llenan de felicidad esas criaturas que tanto amamos.
El Abuelo59
En una ocasión me pregunté ¿qué es lo que provocan estos pequeños en nosotros que tenemos la fortuna de llamarnos Abuelos?
Los abuelos cuando hablamos de los nietos, nos enorgullecemos, nos llenamos de felicidad y estamos ávidos de platicar de ellos, de sus edades, de sus logros, de las ocasiones que se quedan a dormir con nosotros, en fin, son nuestro motor, nuestra motivación, nos hacen olvidar momentos tristes, nunca estamos ocupados para ellos, y siempre estamos a su disposición.

Pilin, además me ayuda a ver la vida de una forma más simple, más sencilla, tal como es y no como la vivimos los adultos, ya que por que el trabajo, preocupaciones, obligaciones, el stress y todo eso, nos aleja y distancia de un mundo más simple. Cuando estoy con Pilin, desaparece eso que llamamos problemas y así puedo valorar unos momentos mágicos que nos ofrecen esas criaturas llamadas nietos.
Los niños no son adultos pequeños, son niños y si nosotros reconocemos eso y somos pacientes con ellos, se abre una relación en la cual nos comunicamos e interactuamos a su nivel y de esta forma podemos entrar en su mundo, un mundo libre de preocupaciones, nada del pasado y nada del futuro, sino solo un aquí y un ahora. Algunas cosas a resaltar que redescubro gracias a escuchar y convivir esta etapa en la vida de Pilin, son las siguientes:
La Inocencia: Pilin y todos los niños son auténticos, únicos, sencillos. Es maravilloso ver como se asombran y nos muestran cosas que muchas veces pasan desapercibidas por los adultos. Esa curiosidad, ese malestar o esa sonrisa son genuinas, no muestran dos caras. Sus preguntas, su razonamiento, sus conclusiones, están basadas en análisis simples, que me asombran. Creen en ti, confían en ti. Depende de nosotros y no debemos defraudar la confianza que depositan en nosotros, los que tanto los amamos.
Los Prejuicios. No los tienen y hablando de abuelos como ejemplo, he observado que los nietos no tienen prejuicios sobre la apariencia de los abuelos. Seamos como seamos, tengamos la constitución que tengamos, seamos deportistas o estemos en silla de ruedas, estemos arrugados de la cara o todavía seamos lo suficientemente jóvenes y fuertes, para ellos somos los mejores abuelos, retozan en nuestro regazo, trepan por nuestras piernas y nunca van a criticar nuestro aspecto físico.
La Paz y la Alegría: Pilin es eso, paz y alegría. Paz, cuando se concentra en actividades manuales, paz cuando le leemos un libro, paz cuando duerme. Alegría que crea alboroto, siempre brincando y corriendo, no para de moverse y causa gran algarabía con en sus juegos y carreras, con una energía que parece no tener fin. Ella desborda de felicidad y alegría que nos contagia.
En mi caso, todavía hasta hace no mucho, corría para hacer muchas, lo que podría afectar a otros o a mi, mas, aprendí al convivir con Pilin, que debía bajar la velocidad. Cambiaron mis prioridades y una de las mas importantes es ahora, el tiempo que convivo con Pilin, uno donde no hay espacio para preocupaciones, celular, juntas, sino mi dedicación y mi tiempo a jugar, y así dibujamos y coloreamos por horas, horneamos galletas, hacemos pizzas, armamos legos, rompecabezas, y tantas y tantas actividades que en mi mundo estaban suspendidas. Ademas de disfrutar juegos y actividades con ella, asi como nuestras conversaciones e interacción, puedo «acompañarla» día a día y ver los avances de Pilin en su aventura por esta vida, una vida que yo empecé hace muchos años y ahora revivo con ella.

Mi reflexión de este blog, no solo es referente a la fortuna que tenemos los abuelos de poder cuidar, convivir y jugar con nuestros nietos, sino que va más allá, ya que los nietos también son afortunados de contar con algún abuelo cercano. Pilin es afortunada de contar con sus cuatro abuelos, con los que convive casi a diario y comparte experiencias únicas que cada uno le brindamos.
Los abuelos también llegamos a ser de ayuda para los padres, cuando por su trabajo o actividades, requieren nuestro apoyo y gracias a eso, podemos pasar mas tiempo, nietos y abuelos, ya sea llevándolos al parque, recogiéndolos de la escuela o cuidándolos cuando están enfermitos, y mas cosas, siendo así, que les trasmitimos a través del cariño que les damos, “vivencias” que serán parte de su vida y que seguramente será un “extra” en su formación.



Al estar escribiendo este blog, descubrí que en mi conexión con Pilin, hay otra vida enlazada de la que no me había percatado: mi abuela paterna, mamá Lola. Y todo fue por una simple “r”. En mis tiempos de primaria, la letra manuscrita que nos enseñaban la escribíamos como la imagen abajo a la izquierda.

En esos tiempos la escritura de mi abuela me gustaba mucho y la R minúscula que ella escribía (imagen superior derecha) me gusto tanto que la incluí a mi escritura. Casi nadie o mejor dicho nadie en mis tiempos la escribía de esa manera. Ahora que Pilin esta empezando a escribir, cual fue mi sorpresa que ella escribió una palabra con la R de mi abuela. Se me hizo algo curioso y y gracias a eso, empecé a recordar muchas cosas de cuando convivía con mi abuela.
Ya en otros blogs, he hablado de mamá Lola, y fui muy afortunado de ser su nieto. También ella me cuidaba y pasaba mucho tiempo con ella. Mamá Lola cumplía mi gustos, tenía siempre su atención, nunca recuerdo que me haya regañado o levantado la voz, no estaba ocupada para jugar conmigo, salía de su mano a comprar el pan, al mercado y me gustaba estar en su compañía. Era super paciente, me compraba juguetes que me gustaban (nunca eran cosas my costosas, como vochitos VW beetle y cosas así). Recuerdo en una ocasión que veníamos de Salamanca, Gto en autobús, se hacían muchas horas y paramos en León a comer. En la fonda o restaurante se detenía el camión, le dije a mamá Lola, que nada se me antojaba, entonces fuimos corriendo a una tienda y compro pan y jamón y me hizo sándwiches en una banca de la plaza, rápido para que no nos fuera a dejar el autobús. Platicábamos y me daba consejos y uno que les comparto es cuando le mencionaba que me gustaban este o aquel carro que veía circulando, entonces ella me dijo: “el coche que tu quieras, lo vas a encontrar en los libros”, no lo entendí en aquel entonces. En este párrafo, les he compartido solo algunas anécdotas de las que han venido a mi mente al recordar mi relación con mi abuela.

Cuando uno está en compañía o al cuidado de los nietos, ellos nos absorben en su mundo, saben que somos sus compañeros de juegos y requieren de la totalidad de nuestra atención, nos enfocamos en ser parte de sus actividades, además de buscar cosas nuevas y educativas que puedan ayudarle a su crecimiento. Saben que la respuesta es “SI”. Yo dejo a un lado mis actividades y cambio mis compromisos por estar con Pilin. Nunca estoy ocupado para ella y le dedico todo el tiempo que puedo, pues el reloj sigue su marcha y tengo que aprovechar lo más que pueda mientras Dios me lo permita.
Fui privilegiado de haber tenido una abuela maravillosa que vive en mi. Fui afortunado de ser su nieto. Sus enseñanzas, su ejemplo y su cariño, sin darme cuenta hasta hoy, me guían en mi rol de abuelo, convirtiéndome en el muy afortunado abuelo de Pilin.