Permite que tus sentidos te muestren de nuevo, el mundo extraordinario que has olvidado
ABUELO59
¿Qué tanto usamos nuestros sentidos? ¿prestamos atención a los mismos? ¿para qué nos sirven? Hay muchas definiciones, pero en general son una forma de percibir nuestro entorno. En lo particular desde hace muchos años deje de apreciar muchas cosas provenientes de esa información que me proporcionan los sentidos. ¿Sería por el trabajo, estudios, familia, problemas, estrés, celular?, es probable y si añadimos que siempre estamos de prisa y no “tenemos tiempo” para descansar, reflexionar o meditar, cientos de impulsos e información que nos son enviados a través de los sentidos pasan inadvertidos.

Hace unos años, mejoré un poco en “tomar en cuenta” los sentidos del gusto y el olfato, y esto se debió por que incursioné en el mundo de los vinos. En las lecturas sobre este tema, mencionan la cantidad de aromas y sabores que se pueden encontrar en estos caldos, sean tintos, rosados, blancos o vinos espumosos. Al ejercitar con vino el olfato y gusto, dedico tiempo y mucho esfuerzo (practico casi a diario al descorchar una botella) para descubrir sus aromas y sabores y relacionarlos con los que debieran estar almacenados en mi cerebro. Y de los alimentos… he dejado de deglutir por paladear, dedicarle su tiempo al gusto para que me envíe esa ola de sensaciones y a la vez, re-descubrir a qué saben o qué contienen esos alimentos.
Pero esta cata o práctica ya se ha extendido a más cosas y no solo a los aromas y sabores sino a todos los otros sentidos, gracias a Pilin, quien, a través de su desarrollo y crecimiento, está abierta a descubrir lo que la vida le ofrece a través de sus sentidos, y yo, junto con ella a re-descubrir el mundo.
Hay unas películas que el tema principal son los sentidos y nos muestran como estos nos pueden transportar…. de nuevo a la vida. El festín de Babet https://www.youtube.com/watch?v=jOcjfod5zWw o como Agua para Chocolate (película y libro) https://www.google.com/search?client=safari&rls=en&q=pelicula+como+agua+para+chocolate+resumen&ie=UTF-8&oe=UTF-8 , mismas que recomiendo si quieren disfrutar lo que los sentidos pueden hacer por nosotros.
Los siguientes son solo unos ejemplos de cómo Pilin, me enseña día a día, a dedicar unos segundos a cada impulso sensorial, para descubrir lo que los adultos ya no vemos, sentimos, olemos, escuchamos o degustamos.
El tacto: La primera vez que vi a Pilin comiendo algo que no fuera su leche, lo hacía con sus manos. Su madre en lugar de darle con una cuchara, dejaba que ella introdujera sus manos en los alimentos y tratara de ponerlos a su boca. Esta experiencia además de desarrollar el sentido del tacto, tiene como finalidad desarrollar las habilidades manuales y de destreza de las que les platicaré en un futuro. Así, al descubrir primero en los alimentos sus texturas, temperatura, formas y después extrapolarlo a todo lo que estaba a su alrededor, me mostraba cómo podemos “sentir” tantas cosas que identifican a un objeto. En una ocasión, se me ocurrió acercarla a que “tocara” una flor de unas orquídeas de mi jardín, y cual fue mi sorpresa que la tomó y no la soltó por mas que le decía que sólo era tocarla y así, sucedió lo que pensé pasaría, que la arrancó hasta tenerla en su mano. Ya ahí la examinó y por supuesto trató de comerla.

Olfato y gusto: al inicio mencioné que las catas me han ayudado a poner atención a estos sentidos, mas tenemos una practica diaria Pilin y yo después de comer. Vamos a lavarnos las manos, y después a “experimentar” con las especias para cocinar. Al principio sólo era “oler”, pero después pasamos a oler y probar. Nos sentamos en el piso y seleccionamos 5 frascos, que van desde sal con ajo, pimienta, canela, sazonador para pollos, jengibre con limón y algunas más. Destapamos los frascos, olemos, tocamos y probamos. Los olores combinados como los sazonadores, me cuesta trabajo distinguir todo lo que se indica en el “contenido”, pero esta es una forma de hacer que mi cerebro trabaje más, mientras que el de Pilin, es como una esponja que está almacenando todas estas cosas a temprana edad. Ha sido interesante vivir con ella los momentos en que por primera vez tocó con la boca una paleta de hielo, o probó unos granos de sal, unas gotas de limón, algo caliente o enchiloso. La expresión de la cara ante todas estas nuevas experiencias, me recuerdan esas sensaciones que ya son comunes en mi y espero me asombren de nuevo.

Se dice que los sabores y aromas que notamos fácilmente en la edad adulta, son aquellos que nos traen recuerdos de la infancia. Aquí una recomendación de otra película, Ratatouille https://electronicahoy.es/peliculas/ratatouille-2007-blu-ray/ en la que se toca este tema.
Vista: ¿Será que ya todo es muy familiar, o no tenemos interés en nuestro entorno? Caminando con Pilin fuera de la casa, he “visto” gracias a que ella me lo indica, muchas cosas de la naturaleza que ya eran imperceptibles. Pilin me ha señalado por ejemplo la hormiga llevando un pedazo de hoja, la mariposa, sus colores y su suave movimiento de las alas, las semillas de la jacaranda que se encuentran encapsuladas y al abrirse, vuelan ligeras con el viento.

El oído: Todo ruido o sonido nuevo para Pilin, me lo anunciaba al ponerse el dedo en el oído y poner atención hacia el lugar de donde provenía. Puede provenir igual de las aves, de un auto, de la lluvia o los perros. Ahora hago un ejercicio (cuando me acuerdo) y es “abrir mis oídos” y permitir a mi cerebro identificar que hay a mi alrededor. Hay ahí afuera, una cantidad de cosas que no escuchamos y que nos pueden decir muchas cosas.
Puedo seguir escribiendo sobre todas las vivencias que Pilin me va mostrando en su paso día a día por este mundo, en la que descubrimos juntos lo que la vida nos ofrece; la oportunidad de aprender y disfrutar tantas cosas que además, brindan felicidad y sólo es necesario abrir nuestra mente, enfocarnos, “no estar corriendo” pero sobre todo, ver el mundo como los niños. Creo que entre las cosas que se contraponen a nuestros sentidos, están “la falta de tiempo”, el “celular”, las preocupaciones, y hacer las cosas rutinariamente. Un pequeño ejercicio: ¿Cuándo fue la ultima vez que te detuviste a ver un atardecer, o sentiste el viento, o escuchaste el canto de un pájaro? ¿Qué fruta o alimento te ha hecho detenerte a saborearlo, disfrutarlo? El agua corriendo en tus manos, ¿como es? ¿Que te dicen tus sentidos?


Hay un mundo maravilloso, que estoy re-descubierto de la mano Pilin. Gracias a mi instructora, tengo la fortuna de apreciar y valorar nuevamente tantas cosas de nuestro mundo que, sin la curiosidad de esa pequeña, todo se había convertido en gris y plano y pasaba desapercibido. He aprendido que los sentidos no lo son todo, hace falta, abrir ese canal de comunicación con nuestra mente para reflexionar, pero sobretodo, contagiarnos de esa alegría y curiosidad por descubrir cosas nuevas como hacen los niños, que corriendo, saltando, riendo, viven, aprenden y disfrutan las cosas sencillas y maravillosas que la vida nos ofrece.
