La Comunicación no verbal

Las palabras son como las hojas; cuando abundan, poco fruto hay entre ellas.

Alexander Pope

Pilin acaba de cumplir dos años y aunque no habla más que unas pocas palabras se expresa muy bien a base de señas. Hay niños que desde pasado el año, ya hablan y se comunican verbalmente. A Pilin desde muy temprana edad cuando empezó a sentarse y comer sólidos, sus padres le enseñaron a comunicarse con señas. Por ejemplo, si quería más, le decían: “¿más?” y tocaban la palma de la mano izquierda con el índice derecho. Para saber si había terminado, le preguntaban: “¿lista?  Y movían las palmas de las manos hacia abajo. Así fue aprendiendo unas porque sus padres le enseñaban y otras porque ella veía como nos comunicábamos con la “manada”. La manada o la jauría son Tessa, su perra pastor alemán y Kimba mi perra pastor Belga. Ellas ya estaban antes de que llegara Pilin al mundo, así que desde el seno de su madre se acostumbró a los ladridos de Tessa. Ya les hablaré en otro artículo de la manada y la interacción de ella con los animales, pero el caso es que en referencia a Tessa y Kimba, ellas son parte de la familia o ¿nosotros de la manada?, como lo quieran ver. Cuando Pilin empezó a caminar me llamaba de una forma muy interesante: Me apuntaba con el dedo índice y después se daba palmadas en cintura, lo que se traduce en, “tu”, “ven conmigo”

Parte de la manada… o familia?

Hace unas semanas me empezó a hablar. Me dice “Bu” proveniente de “Abu” que es como le decían a Pilin que me hablara (más sencillo que “abuelo”). Así que ahora, aun cuando no estoy a la vista me grita “Buuuu” y se da palmadas en la cintura. Lo de las palmadas en la cintura son porque nosotros les hablamos a las perritas para que vengan, les decimos “ven” y nos golpeamos la cintura o la pierna. Pilin es muy observadora y aprende rapidísimo. Desde hace ya varios meses, entiende, puedo decir todo. Por ahí ha surgido la pregunta ¿Por qué no habla aún? Y yo se la respuesta: No lo necesita. 

Voy a listar algunas de las cosas que mímicamente expresa y otras las adivinamos nosotros y de esta forma nos comunicamos en un buen grado. Otra teoría que tengo es que ¿para qué hablar si Tessa y Kimba no lo hacen?Aquí una parte de la lista de su comunicación mímica: 

Ven, te quiero, besos, gracias, oler, probar, comer, más, regaña (dedo índice levantado y frunce el ceño), golpearse la cintura (que alguien venga), y 1 minuto mas.

Hay una en particular que me encanta y va acompañada de sonido como el de auto al dar un pequeño acelerón al tiempo que con la mano se golpea el pecho. Esto quiere decir: “yo lo quería hacer”. También aprendió a gruñir como su abuelo y cuando una de las perritas hace algo mal, ella gruñe en señal de que está mal.

Todo lo anterior me ha hecho reflexionar en cómo nos comunicamos nosotros con otras personas. Hay algunos que mucho verbo y nada de acción, todo lo contrario, en esta pequeña, que sin mediar palabra, dice mucho. A través de mi vida, como todos, me he topado en situaciones positivas y negativas, y me cuesta en ocasiones encontrar palabras para expresar lo que uno siente, cuando a veces solo un apretón de manos, un abrazo, una lágrima, una sonrisa, una palmada en la espalda llegan a tener un valor mayor que cualquier cantidad de palabras. Y cuando se trata de discusiones, esa explosión de palabras, causan en la mayoría de las ocasiones, un daño mayúsculo. 

Las palabras no bien expresadas, pueden desalentar, y hasta afectar la autoestima de las personas y peor aún de nuestros seres queridos. En estos últimos años me he dado cuenta de cómo es mi comunicación y las de otros y estoy aprendiendo por un lado a que las palabras deben de “sumar” en lugar de “dividir” y que como dice el dicho: Si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada.

Pilin me ha hecho ver en estos dos años de su vida, que no es necesario hablar para decir “te quiero”, o para decir “estoy feliz a tu lado” o “estoy triste” “no estoy de acuerdo” y tantas otras cosas que se expresan mejor sin palabras. Es la cercanía y la compañía de alguien que quieres, en quien confías, lo que hace que las palabras no se requieran, pues para reír, bailar, tomarse de la mano, la comunicación verbal es intrascendente.

Selfie

Y concluyo esta reflexión comentando que hasta hoy, no ha sido obstáculo la falta de palabras para comunicarnos Pilin y yo.  En esta comunicación no verbal con Pilin, me siento el abuelo más afortunado del planeta, como cuando me tiende la mano para que la acompañe entendiéndose juntos haremos esto o aquello, o me estira los brazos para que la abrace significando, contigo estoy segura, o cuando me grita…… “Buuuu” y se de palmada en la cintura, entendiéndolo como, te quiero a mi lado,.  Esto es y ha sido hasta hoy una comunicación más poderosa que las palabras…. Y creo por mucho que es mejor sentirlo que escucharlo. Por esto y muchas otras cosas que iré comentando en este blog, doy gracias a Dios por la oportunidad de ser parte en la vida de esta pequeña

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